INSPIRACIÓN

No te sientas culpable por tener un día gris

Por qué esperamos tanto  - No te sientas culpable por tener un día gris

Hay días en los que desearías no salir al mundo,  hablas contigo mismo sin parar, una y otra vez, intensificando todas esas emociones y pensamientos negativos. Miras a tu alrededor y sientes que no encajas con nadie. Te sientes triste sin saber el porqué. Examinas tu vida y caes en la cuenta de que tienes todo lo necesario para «ser feliz», pero aún y así esa tristeza no se va.

Días en los que cuestionas toda tu vida, las ostias que te has llevado por malas decisiones o porque sencillamente no tuviste la suerte de toparte con buenas personas. Pero, sobre todo, cuestionas todo lo que un día tuviste claro, preguntándote si realmente tiene algún sentido lo que haces y si eso te llevará a algún lado. Pones en juicio tus objetivos, sueños, tu forma de ser, de sentir y tu propósito de vida. Lo ves todo gris. 

Y lo peor de los días grises, ¿sabéis qué es?. Que nos sentimos culpables. 

¡No te sientas culpable por sentir lo que sientes!

Si sientes tristeza, pereza, ansiedad, dolor, enfado…lo que sea. NO TE CULPABILICES. No sirve de nada echarse las culpas por sentir estas emociones. Todo lo contrario, lo único que provocarás es incrementar ese malestar añadiéndole más peso con esas culpas y remordimientos.

Todos tenemos el derecho de, a veces, encontrarnos tristes, perdidos, estar al 50% o al no tener un sonrisa constantemente en la cara.

Muchas veces se nos vende la idea de que «siempre tienes que ser feliz» de una manera autoritaria  e ir dando saltitos a todos lados. Y eso se aleja de la realidad. La realidad es que hay días que pasan por todos los colores menos por el rosa. Y no pasa absolutamente nada.

Defiendo que tener una buena actitud ante las adversidades hace mucho y que regodearse en el pozo negro dejándote llevar sin rumbo no es lo mejor. Pero oye, puede ser que ahora mismo no tengas ese apoyo emocional que te haga falta, que estes viviendo una situación delicada personal o económica o que tus experiencias pasadas pesen bastante aún.

Sea como sea, no te machaques por ello.

Trata de escuchar qué te dicen estas emociones para averiguar que está ocurriendo a tu alrededor.  Acéptalas y si es posible, plantea posibles soluciones para dejar de sentirte así.

Y lee bien esto: TODOS, absolutamente, TODOS tenemos estos días.

Si os soy sincera, no era el post que tenía pensado publicar, pero me he visto en la necesidad de escribir sobre este tema ya que hace poco he tenido días de estos un tanto grises y quería compartir mi visión sobre el tema. 

Así que si quieres animar a alguien que lo esté pasando mal, no le hagas sentir culpable. Deja que te cuente que le pasa sin juzgarle y pregúntale en que puedes ayudarle. No le haces ningún favor comparando su situación con la de otras personas y mucho menos criticando que se sienta así.

Por otro lado, si estos días grises forman parte de tu vida o de alguien que conoces de manera habitual o de  forma muy intensa, lo mejor es que acudáis a un profesional para que valore lo que está ocurriendo.

Si quieres aportar algo más sobre el tema ya sabes que tienes que hacer 😉

Un beso y ¡qué te vaya bonito!

S.

 

 

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